21 de julio de 2007

El Infierno Femenino

Las chicas y su contradictoria mentalidad.

Este es un breve pero significativo análisis de lo que las mujeres llaman el “Hombre Ideal”. Aquel arroz con mango que ni ellas mismas podrían definir como ser humano pero que se esfuerzan por conseguir, la figura del Príncipe Azul más maricón que a nadie se le puede ocurrir. Existen algunas “extrañas” que suelen ser mas realistas con sus gustos pero ahora solo veremos el común de la chica limeña clase-mediera, aquella que se maquilla hasta para comprar cebollas en la bodega, que tiene una Pascualina (Artilugia o cualquiera de esas chibolas) en su cuarto y que le gusta Harry Potter. A continuación entramos a un sub-mundo poco o más complicado que el infierno de Dante Alighieri.

Número uno. Lo más importante son los sentimientos. Tiene que ser un chico que básicamente sea un Cariñosito. El lloró con el Rey León y el Jorobado de Notre Dame.

Número dos. Es todo un caballero. Tiene que actuar como esclavo, un poco más y se tendría que tirar al piso como alfombra. Hay seis pilares de la caballerosidad:

- Hace que ella pase primero en cualquier lugar, previamente abriéndole la puerta.
- Coge la silla mientras ella se sienta o espera que ella se siente primero.
- Al cruzar la pista, la coge de la espalda y con la otra mano para los carros.
- Andando por la calle, él camina al lado de la pista.
- Constantes referencias a su belleza y lo bonita que está “justo” ese día que se ven.
- El no habla lisuras ni raja de nadie.

Número tres. Es un pacifista. Nunca debe entrar en discusión con nadie, y si le pegan, dará la otra mejilla. Cuando le sacaron la vuelta el pidió disculpas.

Número cuatro. No es celoso. “Voy a salir con mis amigas” “Hoy voy al cine con mi ex”. A todo esto el responderá con un “Claro amor, ten cuidado” y una sonrisa de oreja a oreja.

Eso es lo que básicamente se define como un “Príncipe Azul”, la figura idealizada de los hombres. Pero existe una gran diferencia entre lo que “se quiere” y lo que “se hace”. Ahora si vamos a lo concreto, lo real, lo palpable. El típico enamorado en carne y hueso.

Número uno. Aspecto. Alto, blancón, ojos claros, agarrado, espaldón, piernón, y con un muy buen poto. Los sentimientos no importan, el tiene que ser un modelo. Si tiene carro excelente, y si es propio, no prestado de su papá, ya tiene prácticamente el 80% de la relación en el bolsillo.

Número dos. Jilero al 100%. El es caballero SOLO por que esta jileándose a la chica, y ella lo sabe. No sabe hablar, sabe coquetear y jilear. Las referencias a lo bonita que está esconden una verdad: “te verías mucho mejor sin eso puesto y echada en mi cama”.

Número tres. Agresivo y celoso. Mientras mas macho mejor. Le pega a todo el mundo si es que miran a su enamorada, si es que le pasan la voz, o si tan solo se paran a su costado. Le elimina contactos del msn, le borra números del celular, le prohíbe ver algunos amigos y la chica sólo debe salir a la calle si es con él.

Número cuatro. Recorrido. “Prefiero un chico que ya conoce la vida”. Ella sabe lo pendejo y poco maduro que es el tipo. Ya ha sacado la vuelta a otras chicas, pero, “mejor un sacavueltero que un mongo”. Existe una idea extraña de que “fue pendejo, pero ya sentó cabeza”. El peligro siempre estará latente, como un volcán.

En pocas palabras, el tipo tiene que ser lo mas cuero, rebelde y pendejo posible. Las chicas son esos seres tan extraños de los cuales paramos enamorados, pero que nunca entenderemos.

Es en este momento en el que yo debería concluir con alguna argumentación racional, pero nada en este artículo lo es, ni el título. No se puede esperar cordura en un manicomio. Por eso quiero citar a un grande, alguien que tiene las palabras exactas, y con esto, cerrar este escrito:

“Exijo una explicación”
Condorito

13 de julio de 2007

¿Puede un hombre amar a otro hombre?

Quizás se malinterprete mi sana intención, quizás nadie pueda sentir lo que siento. Y es que yo puedo decir que si he amado a un hombre y me siento orgulloso de haber pasado junto a él los mejores años de mi corta vida. Siempre me quedará el recuerdo vivo de su mano apretando la mía, caminando por Chilca. Siempre tendremos ese lugar, siempre fue nuestro y lo seguirá siendo. Quienes en vida lo conocieron saben de lo que hablo, aquel hombre que siempre supo hacerme feliz, Pedro Vilchez, mi abuelo.

¿Qué que lo hace tan especial? El volvió a nacer cuando yo nací, el creció conmigo y compartió mis travesuras. Cuando yo era un pequeñín, inquieto como todos, salíamos con mis amigos a matar lagartijas, lanzábamos ladrillos en algún terreno abandonado, jodíamos a las viejas, comíamos helados y nos salíamos corriendo sin pagar. Recuerdo el día que fuimos a pescar a la playa, tiró la caña, y como no sabía pescar, el anzuelo se le clavó en el dedo gordo de la mano, me asusté, y él, muerto de risa, me tranquilizó. Las noches en el bingo haciendo trampa para ganar, jugando sapo; incluso aprendió a jugar Super Nintendo para poder jugar conmigo. Es mi primer mejor amigo.

Uno no se da cuenta pero uno ama a una persona cuando esta es tan vital en su rutina, que ni te das cuenta. Mi papá, mi mamá, mis hermanos, mi abuela, mi familia. Todos hoy sentimos ese vacío de tu partida, pero abuelo, allá estás mejor ¿Si o no? Acá te extrañamos como mierda, pero así es este juego, tú nunca pasarás para mí. Me cuesta no pensar en ti viejo, cada día al despertar y saber que ya no estás, saber que ya no te vas a tirar pedos para joder a mi abuela, o que no te quieres bañar y que solo te vas a lavar para “no oler feo”. Eres básico, más básico que la papa a la huancaína que sabes que me encanta y que cada domingo que yo iba obligabas a mi abuela a preparar.

El tiempo pasó, y me tocó cuidarlo. El se preocupó por mi cuando fui pequeñito, era mi turno de cuidarlo siendo viejo. Pasamos ese verano del 2006, tres meses que nunca olvidaré. Día tras día, juntos en la casa, viendo tele, conversando de Chilca, ayudándote a comer, a lavarte. Esa última vez que salimos solos y fuimos al banco, que inolvidable, así como él alguna vez me ayudó a caminar, yo estuve ahí, sujetándolo del brazo.

Tú y mi abuelita me enseñaron lo que es el amor y se casaron estando ya viejitos. Siempre fueron convivientes y a su avanzada edad quisieron formalizar, que maravilla, que lección de vida. Tanto de ti que no olvidaré viejo, los costalillos de juguetes que me comprabas en el mercado central, siempre buscando el muñequito que me faltaba, siempre buscando la figurita numero 86 del álbum, o el ultimo CD de Nirvana. Estas tan presente ¿Ahora como le hacemos la vida imposible a mi abuelita? ¿Quién le va a voltear el salero en la sopa pa’ joder?

Ya es más de un mes y sigo extrañando el darte un beso y sentir como tu barba me hincaba la cara. Yo amo a ese hombre.

29 de junio de 2007

Muy viejos amigos

Allá por el año 1449, el trono Noruego quedó vacante. El enorme y rico territorio que esta nación poseía pronto estuvo bajo la mira de dos monarcas: Carlos Knutsson, Rey de Suecia, y Cristián I, Rey de Dinamarca. Se abrió un conflicto político muy parecido a la Guerra Fría entre USA y la URSS, pero, un mandatario de una lejana nación llegaría como Embajador de Paz.

Hace unos días atrás una noticia me movió el piso, casi tanto como el meteorito que chocó en tierra arequipeña. El esqueleto de un Inca fue encontrado mientras se restauraba una vieja iglesia en la región Noruega de Ostfold, una ciudad portuaria, como el Callao para nosotros. Según estos investigadores, Pachacutec sería ese lunar en poto blanco, pasando sus días de eternidad en tierras vikingas, como todo un ex-mandatario peruano (o inca).

La delegación peruana, comandada por Pachacutec, desembarcó en el puerto de Sarpsborg (Noruega) y se abrió paso entre simpatizantes daneses y suecos. Su misión era la de presenciar y legitimizar la elección de quien asumiría el Reino de Noruega. La reunión se realizó en Halland (Suecia) donde, luego de muchos días de debate, Cristián I de Dinamarca fue elegido también monarca noruego y esta nación sería anexada a territorio danés.

Ambos líderes despidieron a Pachacutec, agradecidos por tan esmerada participación, y por darse el tiempo de viajar tan lejos. El momento más emotivo fue aquel en que Pachacutec, en un acto de desprendimiento total, rechazó un contingente de soldados que ambos le dieron en ofrenda, luego dijo: "Estos hombres permanecerán en Noruega, resguardando la paz que vine a representar". El Inca se marchó con la promesa de volver y pasar sus últimos días junto al mar de Ostfold.

Y es que el pensar que un Inca descansa eternamente en Noruega es tan poco lógico que no habría motivo para que yo no pensara en una historia como esta.

27 de junio de 2007

El panadol es un placebo

Estoy enfermo, vengo tomando este compuesto desde hace días y no hay resultado. Este Paracetamol de 500mg no sirve de nada, es pura finta. He tomado dos pastillas a la vez, una sola, cuatro juntas, la he masticado, chupado, pasado con agua, desintegrado en la leche, partido por la mitad y aspirado por la nariz. Ningún intento me dio resultado y sigo enfermo.

-Ay hijo toma tu Panadol- Dice mi mamá. Lo que ella no sabe es que esa pastilla del diablo me trae mas problemas que soluciones. Tengo que levantarme a las tres de la mañana a tomar dos más, luego de ocho horas, a las once de la mañana, si no me equivoco, tengo que volver a tomar esta mierda. Pierdo mi sueño, interrumpo mi clase, todo por algo estúpido que no me es útil.

Recuerdo mis penosos días de enfermedad en USA, con la fiebre por las nubes, trabajando en medio de la montaña, encima nevando, mis botas estaban rotas, llamé a mi mamá y me dijo: "TOMA TU PANADOL". De no haber sido por otros amigos que me mostraron el hermoso mundo de la amoxicilina, habría muerto congelado en medio de la montaña.

El Panadol es usado para casi cualquier cosa en este país, es algo así como las semillas del ermitaño en dragon ball. Hace unos años fui a la enfermería de mi colegio por un raspón que me hice jugando futbol chacra. Este seudo-médico sólo me dio un Panadol y me dijo: "esta pastilla te calma el dolor". Es sabido también que el recomendaba Panadol para la diarrea, la migraña, el estrés, los hongos del pie y cualquier fractura de hueso, como sedante.

Y es que uno no es huevón pues, sabemos que hay pastillas que son mas falsas que teta de cabro, esas que te dicen que vas a bajar de peso en cuatro horas, o como esta mierda de Panadol que te promete acabar con el resfrío, la fiebre, la diarrea o lo que el doctor de turno piense curar con eso.

¿Y dicen que el dolor es mental? Amigos militares, el día que les disparen, voy a ir corriendo a darles un rico Panadol (Paracetamol de 500mg.).

26 de junio de 2007

El Sueño Secuestrado

Es una mierda pasar por lo que tengo que pasar, lo digo con todas sus letras. Entre wachafadas y medias verdades nunca se habría podido vivir como se debería y estoy conciente de eso, no nací para torturarme ni ser torturado. Y es que mi historia actual, más que parecer una novela mexicana, parece un chiste de condorito edición de oro, con su respectivo "Plop!".

El sueño fue secuestrado en su momento de esplendor. A la verga, no hay porqué pagar el maldito rescate, y no es que no tenga con que, simplemente renuncio a preocuparme, ya no. Es en estos momentos que te das cuenta que hasta los derrotados tienen orgullo e intentan olvidar eso que tanto quisieron, les duele, los atormenta, saben que no estuvo bien... lamentable, por ellos.

Se dice que errar es humano y perdonar es divino. Yo no soy ninguna deidad, ni quiero serla, para perdonar semejante atropello, es como si chancaras a tu propio perro con tu carro, y retrocedas para darle de nuevo. Obviamente tu existencia le va a joder, y ladrará cada vez que te vea. Preferirá comer de un pote de basura antes que la comida que le das.


El soñar nos presenta una bonita tabla de costo de oportunidad, esa que nos enseñan en economía, optas por la primera mejor opción, descartando el resto. El sueño nunca estudió bien ese curso, no lo pensó así. Nunca se sabrá si la segunda alternativa habría sido mejor que la primera, no hay que hacerse bolas con eso, son huevadas que ya no tienen importancia, por lo menos para mí.

En fin, si tu sueño se surra en tu cara, déjalo con el secuestrador. Igual ganaste, ya no te atormentas y no pagas el rescate.

25 de junio de 2007

Siguiendo la moda como ovejita

Hace tiempo, mientras estaba en USA, pensé en crear un blog para poder dar rienda suelta a mis bajos instintos y escribir todo aquello que de cierta forma pide ser contado.

Recién hoy esta tribuna ve la luz, casi tres meses después de haber sido pensada. Culpo a mi flojera y mi constante desánimo por no haberme preocupado de esto antes, pero más vale tarde que nunca.

Pido disculpas por los contenidos de este blog, no soy muy bueno respetando cuando escribo. Si ofendo a alguien, tomarlo deportivamente por favor, se que así no juega Perú, juega peor.

Graciela Fernández Vaca [Gracias]